¿Cuántas horas de tecnología digital para la primera infancia?

Por: Cecilia Martínez Gómez.

Si un niño come un dulce, está disfrutando de algo que le gusta y le hace feliz. Eso, desde luego, no quiere decir que esté recibiendo los nutrientes que su cuerpo necesita para crecer fuerte y sano. De la misma forma, si das tu celular a tu hijo pequeño, es casi seguro que estará entretenido y feliz. Eso no quiere decir que esté recibiendo la estimulación que necesita para desarrollarse y llegar a la escuela listo para aprender. ¿Por qué, entonces, se ve a niños cada vez más pequeños expuestos a horas de tecnología digital y pantallas?



De años a meses

En la década de 1970, los niños estadounidenses empezaban el contacto con la tecnología a partir de los cuatro años. Su exposición era limitada y la oferta se trataba, más que nada, de la televisión y la radio. Cincuenta años después, el abanico de posibilidades que ofrece la tecnología en forma de pantallas, video juegos y aplicaciones móviles es casi infinito. Hoy los niños estadounidenses están expuestos a las pantallas a partir de los cuatro meses.

En Canadá, por su parte, los niños de entre 3 y 4 años pasan un promedio de dos horas diariasfrente a una pantalla y el 24% de los niños de 5 años, más de 2 horas. Aún más sorprendente, quizá, es que un estudio en 2012 reveló que en el Reino Unido el 27% de los niños de entre 0 y 4 años usa una computadora y el 23% usa internet.

¿Qué recomiendan los expertos?

Luego de cambiar de postura casi anualmente a nivel internacional por 10 años, y siendo esto una muestra de los numerosos estudios y sistemas que nacieron y desaparecieron junto con aplicaciones, pantallas y estudios científicos, la Academia Americana de Pediatría (AAP) actualizó su postura en 2016 y desde entonces recomienda:

  • Menores de 18 meses: cero contacto con pantallas
  • 18 a 24 meses: solo estar en contacto con pantallas si están acompañados por adultos y seleccionando aplicaciones de calidad
  • 2 a 5 años: menos de una hora diaria de contacto con pantallas

La Asociación Canadiense de Pediatría da un paso más en 2017 y entre sus recomendacionesexplica que debe haber un plan detrás del uso de las pantallas en la primera infancia ya que, de lo contrario, representa una oportunidad perdida de aprendizaje. Incluso, menciona que los adultos que acompañan el uso de la tecnología deben ayudar a los niños a identificar y cuestionar ciertos mensajes publicitarios, estereotipos y prácticas problemáticas.

6 razones que explican por qué el uso de pantallas en la primera infancia debe ser limitado

  1. Los niños aprenden de las interacciones humanas y de las experiencias sensoriales reales, no de las pantallas.
  2. Los más pequeños necesitan interactuar para establecer un vínculo de apego con su principal cuidador y el tiempo de pantalla resta a esas oportunidades.
  3. Los niños menores de 18 meses que están expuestos a la pantalla pueden sufrir retraso en el desarrollo del lenguaje.
  4. Las evidencias demuestran beneficios limitados en relación con el uso de la tecnología antes de los 2 años, que no compensan los riesgos.
  5. Los niños de menos de 30 meses difícilmente pueden transferir una experiencia en dos dimensiones en un plano en tres dimensiones, lo que implica un déficit en el aprendizaje mediado por la tecnología.
  6. No hay evidencia sólida que documente los beneficios de una exposición temprana a las pantallas.

Entre mitos y ciencia

Aún la ciencia no ha encontrado una relación directa entre el uso de la tecnología en la primera infancia y un mejor desarrollo cognitivo, cerebral o psicosocial. Más bien un estudio sugiere que mientras más tiempo un niño de dos años juega con pantallas móviles, más probabilidades tiene de sufrir un retraso en el desarrollo del lenguaje.

Es cierto que existen diversos mitos sobre la tecnología en los primeros años. Por ello, este artículo es el primero de una serie basada en estudios científicos del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe y otras organizaciones, que tratará del uso de las tecnologías digitales y las horas de exposición a pantallas en la infancia.

Por ahora, piensa en esto: el tiempo, por más limitado que sea, que un pequeño está expuesto a una pantalla debe ser planeado cuidadosamente tanto por educadores como por cuidadores, madres y padres. Es la mejor manera de asegurar que esta exposición sea de calidad. En sus manos está ese preciado órgano, el cerebro de un bebé, que en los primeros años representa una ventana de oportunidad única que marcará el resto de sus vidas.


Nota publicada en el blog “Primeros pasos” del Banco Interamericano de Desarrollo BID, reproducido en PCNPost con autorización.


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SOURCE: Los Blogs del BID

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