Hacia tratamientos menos agresivos y más precisos para cáncer de mama

Diagnóstico precoz adaptado al riesgo, cirugía, radioterapia y quimioterapia menos agresivas y más precisas: el tratamiento del cáncer de mama, que afecta a una de cada ocho mujeres en los países desarrollados, es cada vez más a la carta.

“En los últimos decenios, hemos registrado cambios enormes en tratamiento del cáncer de mama. Ahora sabemos que no hay un solo tipo de cáncer de mama y que existen leves diferencias moleculares”, que “utilizamos en el marco de tratamientos específicos y personalizados”, explica el doctor Justin Stebbing, profesor de cancerología del Imperial College de Londres.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 500.000 mujeres mueren de cáncer cada año en el mundo. Y sin embargo, si es tratado rápidamente, este cáncer puede ser “curado en nueve de cada diez casos”, indica el Instituto Nacional francés del Cáncer (INCa), en momentos en que se inicia una nueva campaña internacional de sensibilización sobre esa enfermedad.

El problema es que, aunque la tasa de supervivencia de cinco años sobrepasa ahora el 80% de los casos en la mayoría de los países occidentales, la misma es de sólo 40% en los países más pobres, según cifras de la OMS.

Durante años, los médicos aumentaron el número y la duración de los tratamientos para elevar las posibilidades de curación. En cambio, actualmente, la tendencia es a la “desescalada” en las pacientes con bajo riesgo de recaída.

“Es una desescalada sumamente controlada, no corremos riesgos”, indica el profesor Roman Rouzier, del Instituto Curie de París. Concierne los tumores de tamaño inferior a 2 cm y que responden a un tratamiento hormonal, es decir aproximadamente el 70% de los casos diagnosticados actualmente en Francia.

Practicada en todos los cánceres de mama en los años 1980, la mastectomía total (ablación del seno) con “raspado axilar” (para retirar los ganglios linfáticos de la axila), hoy ya no es la regla. En muchos casos, la mastectomía es reemplazada por la lumpectomía (ablación del tumor). La desescalada no afecta hasta ahora la hormonoterapia, recetada para los tumores sensibles a las hormonas femeninas, pero sí se observa, en cambio, para las radioterapias, con tratamientos menos largos, o incluso una sola radiación realizada durante la operación.

La quimioterapia no siempre es útil:

El miedo a la quimioterapia, que hace perder el pelo, ya no es la constante. Ante todo, porque se han creado nuevos tratamientos de quimioterapia con menos efectos secundarios, pero también porque esta técnica no siempre es útil, recalca el doctor Stebbing.

“Sabemos que para algunas pacientes con riesgo bajo no sirve para nada, para otras es indispensable, pero existe una zona gris en la que no sabemos qué beneficio tiene”, dice Rouzier, que acaba de emprender una investigación sobre un test molecular para evaluar el beneficio de la quimioterapia y el riesgo de recaída.

Los cancerólogos apuestan sobre todo por los tratamientos precisos, dirigidos contra una particularidad de la célula tumoral, para vencer los  cánceres difíciles de tratar o que reaparecen años después.

Tal es el caso del trastuzumab, anticuerpo que bloquea la acción nefasta del receptor HER2 situado en las células tumorales y observado en entre 15 y 20 por ciento de los cánceres de mama con metástasis.

Paralelamente, el diagnóstico precoz, primordial para aumentar las posibilidades de cura, se extiende, con programas de mamografía sistemática para las edades más riesgosas, y muchos países recomiendan un diagnóstico aún más precoz para las mujeres con alto riesgo genético. AFP


Cancer de mama

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