América Latina, un reflejo de la vulnerabilidad de los emergentes

América Latina, 2008. Por: Shadowxfox. CC BY-SA 3.0

América Latina, 2008. Por: Shadowxfox. CC BY-SA 3.0


Tras una década de crecimiento, América Latina, y particularmente el prominente Brasil, refleja hoy las debilidades de las economías emergentes siempre dependientes de los precios de materias primas que ahora se hunden.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) realizará en Lima su asamblea general junto al Banco Mundial (BM) con la presencia de ministros de Economía y presidentes de bancos centrales de todo el planeta.

“América Latina llega (a la Asamblea) en una situación vulnerable, delicada: desaceleración económica, inflación creciente y devaluación creciente, y con el riesgo de volver a la situación de pobreza a una clase media vulnerable”, explicó el economista y exministro de Trabajo peruano Jorge González Izquierdo

Tras beneficiarse con el “boom” de los “commodities”, muchos de los países de la región fortalecieron sus ingresos, sus monedas y su PIB.

Algunos ahorraron pero otros, según analistas, privilegiaron el gasto. Y hoy que sus principales compradores, como China, les compran menos y a menor precio aparecen las dificultades.

“El gran problema de América Latina es que hace poco cuando tiene los recursos. Sólo actúa cuando están en crisis”, explicó el economista para América Latina de la consultora 4CAST, en Washington, Pedro Tuesta.

Los más expuestos:

Los más expuestos son los exportadores de petróleo, a 45 dólares el barril, una caída del 50% de su valor desde 2013. “En Latinoamérica, como en ninguna otra región del mundo, tenemos países que pierden: los productores y exportadores de petróleo como Venezuela, Ecuador, México o Colombia”, dijo Alejandro Werner, jefe del departamento América Latina del FMI.

En algunos casos, los ajustes inciden en programas sociales. En Venezuela, el presidente Nicolás Maduro ha hablado de revisar el gasto público sin tocar el gasto social. No obstante, continúa aprobando créditos para gasto público, con emisión de dinero inorgánico, explicó Anabella Abadi, de la privada ODH Grupo Consultor. “Esto genera fuertes presiones inflacionarias (…)”, agrega Abadi, y recuerda que Venezuela es, por tercer año consecutivo, el país más inflacionario del mundo.

Por otro lado, varios países sufren por la debilidad de China, cuya voracidad de materias primas explica buena parte de la prosperidad latinoamericana.

Brasil, séptima economía mundial y otrora estrella de los emergentes, entró en recesión en el segundo trimestre y se espera que su PIB se contraiga este año y el que viene.

En ese contexto, Brasil acumula la pérdida del grado inversor de la agencia S&P, la depreciación de su moneda a valores de hace 12 años, escándalos de corrupción, protestas contra los intentos de austeridad y descontento con la presidenta Dilma Rousseff, cuya popularidad es de apenas 10% tras menos de diez meses de iniciar su segundo mandato de cuatro años.

“La mayoría de problemas en Brasil son domésticos, no externos”, agregó el economista Alberto Ramos, responsable para Latinoamérica en Goldman Sachs.

Resilientes:

“Perú, Colombia, o Chile, son resilientes pero no inmunes, porque se están desacelerando y dependientes de materias primas. México también resiste bien porque está menos conectado a China y más a Estados Unidos”, ya en recuperación, comentó Ramos de Goldman Sachs.

Chile, el mayor productor mundial de cobre, tiene a China como su principal socio comercial y ya siente la crisis. La cuprífera estatal Codelco y minas Collahuasi han anunciado ajustes en planillas y producción.

“No hay mucho por hacer en el corto plazo. Países como Perú pueden accionar un gasto fiscal expansivo”, dice González, debido a que cuentan con reservas internacionales a las que recurrir, además de bajar las tasas de interés.

Bolivia, pese a que exporta menos, crece 5%, mejor que sus vecinos, con una inflación contenida por oferta alimenticia interna y una economía, aunque controlada por el Estado, no reticente a la inversión externa.

Los desafíos:

El eterno desafío de América Latina es dejar de ser extremadamente dependiente de las materias primas. “Deben impulsar una transición hacia un nuevo modelo de crecimiento que se apoye menos en las materias primas y más en otros sectores de la economía, como productividad e inversiones”, dijo Werner, del FMI.

Destacó, además, que en este escenario de bajos precios del petróleo, importadores como las naciones pobres centroamericanas y del Caribe compran a un menor costo.

Un desafío adicional para la región vendrá cuando Estados Unidos suba sus tasas de interés, dando un nuevo golpe a las monedas emergentes.

“Ante la subida de tasas, los capitales tratarían de ir a Estados Unidos y abandonarían países como Colombia”, acentuando la devaluación de monedas como el peso colombiano, dijo Giovanni Reyes, profesor de la Universidad del Rosario. Esa será otra historia. AFP


 

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