Las viudas en toda su diversidad

Mensaje de la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres en ocasión del Día Internacional de las Viudas, 23 de junio.


Las familias sostienen nuestras culturas y economías; brindan amor, cuidado, apoyo y alimento, en particular en tiempos de adversidades o conflictos. Aun así, en las familias también se viven situaciones frecuentes de violencia y discriminación hacia las mujeres y las niñas. Las viudas tienen pocos recursos y se encuentran dentro de las más relegadas.

Cuando el valor de una mujer depende de tener un marido, su condición de viuda puede ocasionar que la echen de su estructura familiar y que quede especialmente vulnerable a la pobreza multidimensional, a la soledad y al aislamiento. Sabemos que las mujeres más pobres tienen mayores probabilidades de experimentar la viudez por la gran diferencia de edad entre las esposas de comunidades más pobres —algo que frecuentemente se sostiene por prácticas perjudiciales, como el matrimonio infantil— y la baja expectativa de vida de los hombres pobres.


viuda mujer

art250 / Pixabay


Muchas viudas también luchan para mantener la seguridad económica frente a derechos hereditarios que las discriminan. Incluso en aquellos lugares donde el derecho protege a las mujeres frente a estas situaciones, las viudas suelen padecer el desalojo y el despojo de sus bienes.

A pesar del gran número de viudas que existe en todas las sociedades, ellas son relegadas a una posición invisible y reciben poco apoyo para los grandes desafíos que enfrentan. Según las cifras más recientes (del año 2010), el 14,6% de las mujeres del mundo de entre 55 y 59 años son viudas. Si bien este grupo incluye a una gran parte de las mujeres viudas, no tiene en cuenta toda la realidad.

Las viudas también pueden ser mujeres más jóvenes que se casaron cuando eran niñas con hombres mucho mayores. Cuando sus maridos mueren antes de que ellas logren la mayoría de edad, estas mujeres quedan con poco o ningún acceso a su herencia, propiedades o medios de vida. La lucha para mantenerse a sí mismas y a sus familias en esta situación las condiciona a una vida de desventajas y alimenta los ciclos de pobreza de las generaciones. Estas dinámicas entran en juego en distintas sociedades del mundo y requieren medidas urgentes para brindar mejor protección y apoyo a las viudas.

Los gobiernos pueden tomar varias medidas, entre ellas, la puesta en práctica de políticas que apoyen la seguridad de los ingresos y la participación económica de aquellos grupos de personas en condiciones más vulnerables y con un riesgo más alto de pobreza, como las viudas. Por ejemplo, los Estados miembros pueden implementar y basarse en el compromiso establecido en el 63er período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer en marzo de 2019 para la inversión y el fortalecimiento de políticas y programas orientados a la familia, a fin de “garantizar la puesta en práctica de medidas adecuadas para proteger y apoyar a las mujeres, incluidas las viudas, como el acceso a todos los servicios sociales y a la justicia”. Para el avance de estos compromisos, será clave garantizar que las viudas puedan vivir con dignidad y autonomía donde sea que se encuentren.

En este Día Internacional de las Viudas, reconocemos a las viudas en toda su diversidad, así como la necesidad de su integración total y visible en nuestro trabajo sobre igualdad de género a fin de romper los ciclos de pobreza y desventaja, y garantizar que todas las viudas puedas gozar de sus derechos humanos en plenitud.


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SOURCE: ONU Mujeres

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