Tres claves para apoyar al turismo del Caribe tras los desastres naturales

Por: Andrea Ortega.

Logo CIIEn el transcurso de dos semanas, el Caribe se vio azotado por dos huracanes devastadores. Paradisiacas costas desaparecieron ante las marejadas dejando solo rastros de lo que antes eran casas, hoteles de lujo y locales comerciales.

Para el sector turístico, segundo creador de empleo en la región, se estima un período de inactividad de tres a cuatro meses, lo que podría mermar los ingresos del sector hasta en un 50%, según el Consejo Mundial de Viajes y Turismo.

En el Caribe, el turismo es el motor económico. En promedio representa cerca del 18% del Producto Interno Bruto (PIB) de la región y en países como Bahamas y Antigua y Barbuda alcanza hasta el 29%. Lamentablemente, es un sector afectado de manera frecuente por el cambio climático. A principios de septiembre, por ejemplo, el huracán Irma generó pérdidas por 1.200 millones de euros en islas como St. Barts, y afectó un 95% de las construcciones de St. Maarten.

Hoy, tras el paso del huracán María, no existen aún estimaciones de los daños totales, pero la devastación ha sido extensa para islas como Puerto Rico.


Caribe huracán desastres naturales


Ante esta problemática, Rogerio Basso, Oficial de Inversión Principal y Líder de Turismo de la Corporación Interamericana de Inversiones (CII) afirma que hay tres claves para reactivar al sector tras los desastres naturales:

1.     Infraestructura sostenible

Cuando en marzo de este año un aluvión azotó el norte de Perú, el país tomó la decisión de reconstruir con cambios. La misma oportunidad se presenta hoy en el Caribe. Incorporar construcciones sostenibles permitirá que el sector sea más resiliente, y se adapte mejor al cambio climático y a los desastres naturales a largo plazo.

“Tenemos la oportunidad de pensar en proyectos que contemplen construcciones más robustas, de cuestionar el diseño de los hoteles y elegir estratégicamente la mejor ubicación para incorporar instalaciones al aire libre como piscinas, restaurantes y bares, e incluso seleccionar materiales adecuados que ayuden a proteger el edificio y hacerlo más seguro”, dice Basso.

Esto no es nuevo. En Miami, una gran cantidad de hoteles cuenta con ventanas a prueba de huracanes, ya que son comúnmente afectados por ellos. De la misma forma, en República Dominicana hubo establecimientos hoteleros, que tras el paso de Irma y María presentaron muy pocos problemas gracias a la fortaleza de sus construcciones.

2.     Recursos para reconstruir y mejorar

Para muchos países del Caribe, la meta es reconstruir antes de la temporada alta que comienza a fin de año y se extiende hasta el primer trimestre del próximo año. Sin embargo, no todos cuentan con coberturas adecuadas o recursos adicionales para realizar estas reconstrucciones. Así, se estima que solo el impacto del Huracán Irma podría generar pérdidas entre los US$5 a US$15 mil millones, según AIR Worldwide.

Quienes cuentan con seguros para desastres naturales, podrían recuperar gran parte de la inversión renovar sus inmuebles e instalaciones. Sumado a esto, hay cadenas hoteleras que cuentan con pólizas que incluso reembolsan por las pérdidas que sufren los establecimientos durante la interrupción de sus servicios (seguros de interrupción de negocios). Para Basso, los recursos entregados por las aseguradoras permitirían reconstruir con mayor resiliencia y desarrollar un turismo más sostenible. Además, el especialista de la CII comenta que “es una gran oportunidad para que los hoteles y negocios realicen las remodelaciones necesarias, que muchas veces han quedado diferidas, y así terminen con un producto turístico más competitivo que antes”.

3.     Estímulos desde el sector público

Otro de los ingredientes para reactivar el turismo del Caribe es el apoyo desde el sector público, a fin de mejorar infraestructura, como carreteras, aeropuertos y señalización. En Chile, por ejemplo, tras el terremoto de 2010 las pérdidas económicas del país alcanzaron los US$32 millones, equivalentes al 15.1% del PIB. Sin embargo, el 75% de los costos fueron asumidos por el gobierno, lo que permitió reducir la carga financiera del sector privado.

La creación de programas para reducir temporalmente aranceles relacionados a los costos de reconstrucción o el pago de impuestos también puede apoyar al resurgimiento del sector, dice Basso. Esto se ha aplicado en zonas afectadas por desastres naturales, como Estados Unidos donde, tras el huracán Harvey, el Servicio de Impuestos Internos (IRS, por sus siglas en inglés) otorgó un alivio tributario a los afectados en partes seleccionadas de Texas.

Los expertos proyectan que el cambio climático seguirá golpeando al Caribe, pero nadie es capaz de predecir la magnitud de daños que se avecinan a futuro, pese a que hay zonas donde el turismo ha sido capaz de resurgir e incluso mejorar sus ingresos tras un desastre natural. Por eso, solo resta estar preparados con construcciones resilientes y sostenibles, y herramientas para poder apoyar el resurgimiento del turismo en la región.


Andrea Ortega es la editora de Negocios Sostenibles y parte del equipo de Relaciones Externas del BID, donde asesora en temas relacionados al sector privado.


Nota publicada en el blog “Negocios sostenibles” de la Corporación Interamericana de Inversiones-CII (Miembro del Grupo BID), reproducido en PCNPost con autorización.


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SOURCE: Corporación Interamericana de Inversiones-CII

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