Los Derechos Humanos de la Mujer en el Estado Social de Derecho

Por: Sthefanny Gallo Herrera.

Reconocimiento, garantía y protección de los derechos humanos específicos de la mujer, en el marco del Estado Social de Derecho, como fórmula política adoptada en la mayoría de constituciones contemporáneas.


En el marco de la comunidad internacional se ha tornado una preocupación por la situación actual de las mujeres y su lugar en la vida económica, política, social, pues los abusos de que son y han sido víctimas tienen carácter permanente y universal. Indicadores como la pobreza, desnutrición, enfermedad, falta de educación y explotación, hacen parte del diario vivir de más de la mitad de la humanidad, pero el hecho de haber nacido mujer el escenario es desesperanzador y se agravan los problemas.

Se establece que en los países donde se presenta el conflicto armado interno las principales formas de violencia que emplean los actores armados contra las mujeres, jóvenes y niñas, además de las relacionadas con el derecho a la vida como las ejecuciones extrajudiciales y la desaparición forzada, son: la violencia sexual en sus diversas formas; los trabajos domésticos forzosos; la imposición de normas y códigos de conducta; los castigos por sus relaciones afectivas y vínculos familiares con actores armados del banco contrario; amenazas y ataques a las organizaciones de mujeres o tentativas de desaparición de las mismas; reclutamiento forzado de mujeres y niñas; amenazas a la vida e integridad que en muchas ocasiones obligan al desplazamiento forado; bloqueos y confinamiento de sus comunidades; detenciones arbitrarias, entre otras.


derechos de las mujeres género

© CC0 Public Domain. Pixabay.


De esta forma, la discriminación contra la mujer se manifiesta especialmente en el trato de inferioridad por pertenecer a un colectivo, caracterizado por la posesión de un rasgo inmutable e íntimamente ligado, en tanto que definitorio de su identidad, a su dignidad de ser humano.

La fórmula política dominante en las constituciones contemporáneas es el Estado Social de Derecho, el cual se establece como resultado de tres tradiciones diversas que, en cierta medida representan los diferentes componentes ideológicos y los principios constitutivos de este tipo de Estado.

Así pues se puede determinar que es un Estado liberal que reúne las aspiraciones del derecho clásico del siglo XIX y refleja consideraciones de autores como Locke y Tocqueville. Según esta filosofía, lo importante es el control del Estado a fin de limitarlo por mecanismos como la división de poderes, principio de legalidad, declaraciones de derechos y ulteriormente el control de constitucionalidad. Prima entonces la protección de las llamadas libertades contra el Estado, por lo cual la democracia es representativa, como garantía contra la arbitrariedad y posibilidad de delegar el poder para dedicarse a lo privado.

De otro lado, es un Estado democráticos que reposa en la soberanía popular entendida como la igualdad de las personas en el diseño de las instituciones y en la formación de la voluntad política. En este contexto, lo importante es el origen de las decisiones jurídicas y políticas, por lo cual la democracia, conforme a las clásicas enseñanzas de Rousseau es un procedimiento participativo, igualitario de formación del poder con base en el predominio del principio de la mayoría y con el mayor control social a los elegidos.

La libertad es, en consecuencia la participación en los destinos colectivos del orden político, pues es libre aquel que sigue la norma que el mismo se ha dado, por lo cual la igualdad es el derecho de participar en decisiones colectivas, esto es, igualdad política.

Por consiguiente la igualdad se manifiesta en la equidad material mínima que se logra por la función social de la propiedad, la intervención del Estado, los deberes de solidaridad y discriminación positiva[1], entre otros. Por lo tanto es importante establecer que el Estado Social de Derecho es un modelo dominante para las constituciones contemporáneas y los principios constitutivos que a su vez permiten establecer su finalidad.

Se puede precisar, la efectiva realización del principio de Estado Social de Derecho que presupone la obligación del pago de tributos por parte de los particulares ya que en contexto la toma de decisiones sociales de los distintos sectores de la población, se asumen cargas publicas razonables para permitir que sectores excluidos puedan progresivamente ser incorporados al goce de los beneficios del progreso, lo cual solo se puede lograr mediante la conciencia creciente de la necesidad de cooperar y actuar mancomunadamente para mejorar la calidad de vida.

Ahora bien, precisando lo anteriormente dicho podemos deducir que los derechos humanos son la mera expresión de la dignidad de la persona ya que son facultades que pertenecen a los individuos por la condición de ser seres humanos, de igual manera se establece que es un principio portador de los valores sociales y los derechos de defensa de los hombres. En cuanto al principio[2] de dignidad de la persona la jurisprudencia subyace que es la concepción de toda persona como un ser ético que aspira a desarrollar a si mismo su libertad, ya que la persona debe considerarse como un sujeto de derecho ya que es un miembro libre y responsable de una comunidad que merezca ese nombre y no como mero objeto en ejercicio de los poderes públicos.

De acuerdo a este contexto se precisa que los derechos humanos de la mujer fueron concebidos en principio para justificar el goce y el ejercicio de los derechos de los hombres ya que la sociedad define a la mujer como ser humano con escasa capacidad para el uso de la razón, por lo tanto hay que controvertir en el precepto de que las mujeres deben tener la legitimidad de derechos por el hecho de ser mujeres.

Por consiguiente el reconocimiento de los derechos humanos en los sistemas normativos de los Estados es de suma importancia ya que hay que mantener la vigencia del derecho y la democracia, en el contexto del progreso y desarrollo. En efecto, los derechos humanos de la mujer son un ejemplo verídico  de esta afirmación, pues su reconocimiento denota un paso significativo en el ruptura de las practicas de discriminación y censura. Debido a esto es debido precisar que las mujeres poseen derechos humanos por el hecho de serlo ya que las mujeres son identidas como un grupo humano que tiene necesidades las cuales han sido satisfechas por la via técnica jurídica asi como en las medidas encaminadas a generar igualdad deteniendo las desigualdades de un grupo social.

En este orden de ideas las manifestaciones concretas del principio fundamental del Estado Social de Derecho se encuentran los mandatos dirigidos a promover la igualdad y efectiva a proteger  a las personas por su condición económica, de igual manera a la mujer embarazada o a la mujer cabeza de familia, con el fin de apoyar el mejoramiento de una buena calidad de vida.

Desde esta perspectiva el Estado y la sociedad en general deben reconocer a la mujer como sujeto de derechos humanos y garantizar el libre y pleno ejercicio de los mismos. Por lo tanto para lograr la erradicación de la violencia contra las mujeres es necesario construir una ética que tenga como centro la autonomía personal, la libertad de conciencia, la capacidad del control y de autoestima, la tramitación de los conflictos mediante el diálogo y la concertación ya que esto nos permite transformar las relaciones del poder, subordinación y opresión en sus diferentes expresiones de clase, sexo, etnia, opción sexual, entre otras[3].


Referencias Bibliográficas:

BRAGE CAMAZANO, Joaquín. Discriminación positiva en favor de la mujer en el derecho comunitario. Bogotá: Instituto de estudios constitucionales Carlos Restrepo Piedrahita, Universidad Externado de Colombia, 2001.

COMISION ANDINA DE JURISTAS. Protección de los Derechos Humanos de la Mujer Estándares Internacionales. Lima: Comisión Andina de Juristas, 2000.

CORTE CONSTITUCIONAL, Sentencia C-410 de 1994, Magistrado ponente Carlos Gaviria Díaz.

[1] La discriminación positiva consiste en acciones que designan políticas o medidas dirigidas a favorecer a determinadas personas o grupos, ya sea con el fin de eliminar o reducir las desigualdades de tipo social, cultural o económico que los afectan.

[2] “Los principios son estándares que defienden un derecho individual, como el libre desarrollo de la personalidad. Su justificación es de tipo moral ya que no depende del provecho que la comunidad obtenga de su existencia” Universidad de los Andes Facultad de Derecho, Siglo del Hombre Editores, 2000.

[3] MESA DE TRABAJO “MUJER Y CONFLICTO ARMADO” VIII Informe sobre violencia sociopolítica contra las mujeres, jovenes y niñas en Colombia 2007-2008 Violencia sexual. Bogota D.C., 2006.


Posts relacionados:

Desde mi perspectiva: Por los derechos de las mujeres migrantes

Desde mi perspectiva: Por los derechos humanos de las mujeres

Desde mi perspectiva: Por los derechos de las mujeres indígenas

ONU Mujeres presenta nuevo Pacto de Medios para promover los derechos de las mujeres y la igualdad de género

Mercado laboral, la llave para igualdad de las mujeres en América Latina y el Caribe

Desigualdad de género, un reto para la democracia

Autonomía de las mujeres: Requisito imprescindible la igualdad de género

Integrar la igualdad de género en el empleo

La igualdad de género es la clave del desarrollo sostenible


 

Debes loguearte para poder agregar comentarios ingresa ahora