Preparadas para el despliegue del mantenimiento de la paz con una perspectiva de género

La capitana Anaseini Navua Vuniwaqa, del ejército de la República de Fiji, ha participado en dos capacitaciones de las Naciones Unidas muy distintas sobre el mantenimiento de la paz. En el curso para oficiales de las Naciones Unidas organizado en Beijing en 2017, fue la única mujer participante a nivel internacional.

“Hubo otras dos mujeres participantes, ambas de China, y una de ellas tuvo que dejarlo a medio curso”, afirmó la capitana Vuniwaqa, que se unió al ejército por primera vez en 2009 y ahora está lista para trabajar en misiones de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.


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La capitana Anaseini Navua Vuniwaqa, del ejército de la República de Fiji. Fotografía: ONU Mujeres/Caitlin Gordon-King


En abril de 2018, viajó a la India para participar en la novena edición del Curso para mujeres oficiales del ejército, que tenía como propósito subsanar la brecha de género en los esfuerzos de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz. El curso de dos semanas organizado por ONU Mujeres y entidades asociadas proporciona capacitación especializada para mujeres oficiales del ejército de todo el mundo a fin de crear una red internacional de mujeres capacitadas para el mantenimiento de la paz.

Respecto a esta capacitación la capitana Vuniwaqa afirmó que “la experiencia fue, simplemente, diferente”. Se centró en las mujeres oficiales y en las habilidades y la información específicas que necesitarían para el mantenimiento de la paz. “Me encantaba sentarme y mirar a mi alrededor para ver lo que estaba pasando, ver cómo estas mujeres hablaban y escuchar las cosas sobre las que hablaban… Mujeres de todos los países haciendo todo tipo de cosas. Es una manera de ampliar tus horizontes”.

“Cuando vuelva, diré a las mujeres (de Fiji) que podemos hacer todo lo que nos propongamos, ¡realmente es así!”.

Las mujeres actualmente representan únicamente el 4 por ciento de los más de 80.000 profesionales de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz, a pesar del papel fundamental que tienen a la hora de prevenir la violencia sexual durante y después del conflicto, y de sus habilidades únicas de implicarse con las comunidades a las que sirven, especialmente con las mujeres y las niñas.

Se sabe que el aumento de la participación de las mujeres en el mantenimiento de la paz es un factor esencial para el éxito general de las misiones. Desde la recopilación de datos y la identificación de puntos críticos para la vigilancia en patrullas hasta la prestación de servicios de socorro y rehabilitación para sobrevivientes de violencia, las y los profesionales de las Naciones Unidas que trabajan en el mantenimiento de la paz dependen en gran medida de su implicación con la comunidad. A menudo, las mujeres oficiales tienen mayor capacidad y probabilidad de ganarse la confianza de la comunidad y acceder a ella. Asimismo, son más sensibles a las vulnerabilidades y las necesidades de las mujeres. Su presencia en zonas de misiones inspira a las y los integrantes de la comunidad local y puede representar una oportunidad para dar buen ejemplo de unas relaciones de género más equitativas.

“Cuando alguien ha sufrido abusos por parte de un hombre, es muy poco probable que se lo explique a un hombre. Es simple sentido común”, afirmó la capitana Vuniwaqa. “Se necesitan mujeres observadoras del ejército en estas zonas para que de esta manera puedan establecer vínculos, especialmente si no van armadas. Cuando entran en la zona y no van armadas se las percibe como mujeres, y las víctimas suelen acercarse a ellas”.

El Curso para mujeres oficiales del ejército, financiado por los gobiernos de los Países Bajos, Noruega, Australia y Finlandia, ha capacitado a 340 mujeres oficiales y ha celebrado 10 sesiones en la India, China, Sudáfrica y Kenya.

“Las sesiones de capacitación, dirigidas por un grupo mixto de mujeres y hombres civiles y militares, se centran en ejercicios de juegos de rol y basados en escenarios que abordan diversas competencias, desde técnicas de comunicación para interactuar con víctimas hasta la detección de signos de alerta temprana de violencia sexual relacionada con los conflictos, así como conocimientos sobre los mandatos vigentes”, explica Bradley Orchard, especialista de ONU Mujeres en políticas y oficial de enlace militar.

Tras la capacitación, la mayoría de participantes afirman sentirse mejor preparadas para trabajar en misiones de mantenimiento de paz. “Me siento mejor preparada para cumplir las obligaciones de una profesional de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz, y creo que tengo más posibilidades de que me seleccionen para una misión. También me siento más competente, experta y responsable para prevenir la violencia sexual relacionada con los conflictos”, afirmó la comandante Vimala Parimi, del ejército de la India, que asistió a la capacitación en 2017.

Otra participante de esa misma promoción, la capitana Elisabeth Gielens, de 31 años de edad, del Ejército Real de los Países Bajos, hizo hincapié en la importancia que tiene reunir a mujeres para compartir sus experiencias: “Me gustó compartir mi experiencia en misiones, o simplemente lo que significa ser una mujer en un ‘mundo de hombres’. Poder intercambiar ideas con mujeres oficiales de todo el mundo fue una oportunidad fantástica. ¡He hecho amigas para toda la vida!”.

Para la capitana Vuniwaqa, poder transmitir lo que ha aprendido a otros oficiales de Fiji, mujeres y hombres, ha sido una experiencia muy gratificante. Desde que ha regresado, ha ampliado la capacitación sobre explotación y abusos sexuales y sobre el acoso sexual para oficiales del ejército de Fiji.

“Me sentí motivada para impartir clases y devolver al ejército de Fiji lo que había recibido”, afirmó. “Hemos añadido más materias a la capacitación, y yo personalmente incluso he utilizado ejemplos que nos dieron en la India”.

La capitana Vuniwaqa tiene más ganas que nunca de participar en las misiones de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz. “Las mujeres oficiales del ejército y las mujeres soldado tienen que manifestarse”, afirma con una determinación palpable. “Existe una necesidad real, no sólo hay que mejorar las cifras porque seamos el 4 por ciento… Necesitamos más mujeres sobre el terreno, más mujeres para trabajar con las víctimas y las personas más vulnerables… Necesitamos mujeres que caminen por las calles sin armas y se impliquen con las personas del lugar”.

Aumentar el número de mujeres profesionales para el mantenimiento de la paz es una de las recomendaciones fundamentales de la Estrategia de paridad de género para todo el sistemapresentada por el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, en 2017. Esta estrategia incluye acciones recomendadas para alcanzar la paridad de género de aquí al año 2028.


Nota publicada en ONU Mujeres, reproducida en PCNPost con autorización


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SOURCE: ONU Mujeres

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