El “once ideal” de la biodiversidad colombiana

El Instituto Humboldt entra al juego de la Copa Mundial de Fútbol de la FIFA, Rusia 2018, y presenta el “once ideal”, una reunión de la fauna más selecta, representativa y competitiva de la biodiversidad continental colombiana.

El “once ideal” de la biodiversidad colombiana lo integran un oso, una danta, un armadillo y un venado en la posición defensiva; un felino y un águila en la delantera; un mono en la portería, dos aves, un primate y una serpiente venenosa en el medio campo.

A partir del 14 de junio y hasta el 15 de julio de 2018, el Humboldt publicará cada día en sus cuentas de Facebook, Twitter e Instagram, información asociada a las especies titulares y suplentes con sus habilidades individuales, riesgos de acuerdo con sus estados de amenaza, ecosistemas como campos de juego y rivales personificados en especies invasoras.


Si en la biodiversidad se organizara un campeonato mundial de fútbol, nuestro país sería de los favoritos por su nómina de lujo, entre titulares y suplentes, conformada por primates, reptiles, aves y mamíferos. El ejercicio realizado desde el Instituto Humboldt propone una mirada a este particular combinado patrio que viene dispuesto a sacarla del estadio trayendo al campo de juego sus habilidades naturales.

El glorioso equipo en detalle

Desde el bosque seco, el perezoso de dos dedos (Choloepus hoffmanni)lideraría al combinado colombiano, gracias a su paciencia y conocimientos en los campos de juego del Neotrópico. Este director técnico pasa por su mejor momento profesional debido a la Preocupación Menor (LC) que registra en las categorías mundiales de listas rojas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), la más importante y decisiva en la actualidad.

Su propuesta de esquema de juego ofensivo en la cancha sería el 4-1-2-1-2: 4 defensas, 4 centrocampistas ubicados a manera de rombo y 2 delanteros, sistema que ofrece una mayor ocupación del terreno, mejor reparto de las cargas, menos desgaste físico, aumento de eficiencia en la defensiva y mejora ofensiva cerca del área rival.

Los convocados por el profesor de dos dedos serían:

En la delantera y como responsables del ataque y anotación de goles, la dupla perfecta llegaría desde los bosques húmedos tropicales colombianos y la conformaría en primer lugar el águila harpía (Harpia harpyja), con 4,5 kilogramos (kg) de peso; con un futuro profesional aún incierto pues se encuentra en el nivel Casi Amenazada (NT). En segundo lugar, le acompañaría el jaguar (Panthera onca), de 100 kg, con gran proyección para futuros mundiales y en recuperación y monitoreo constante por parte del cuerpo técnico, tras pasar de la categoría Vulnerable (V) a Casi Amenazada (NT).

Los mediocampistas, encargados de realizar labores de contención, recuperación y destrucción del juego ofensivo del rival, vendrían de ciénagas, humedales y bosques secos tropicales; ellos serían: en primer lugar, el mono tití cabeciblanco (Saguinus oedipus), con 140 gramos (g), cuya condición actual, En Peligro Crítico (CR), dificultaría una participación en contiendas futuras; en segundo lugar, la talla x (Bothrops asper), de 6 kg, serpiente de respuesta rápida con gran capacidad adaptativa y Casi amenazada (NT) en la lista de riesgos mundialistas; en tercer lugar, el cucarachero de pantano (Cistothorus apolinari), de entre 9 y 11 g, quien juega rápido por las bandas y es bastante sensible al estado de la cancha; su condición En peligro (EN), lo mantiene en un proceso de observación constante por parte del cuerpo técnico; y en cuarto lugar, el Martín pescador (Chloroceryle amazona), de 110 g, jugador juvenil que por su categoría Casi amenazada (NT) y estado físico óptimo es, desde ahora, una promesa de la biodiversidad nacional.

Desde los bosques andinos, páramos y llanos orientales llegaría la defensa, encargada de impedir que los adversarios se acerquen a la portería y marquen goles. De ella harían parte el oso de anteojos (Tremarctos ornatus), de entre 80 y 125 kg, un defensa líder de la selección a pesar de su condición Vulnerable (VU). A él se uniría el venado soche (Mazama rufina), con entre 8 y 13 kg, un defensa ágil e inteligente que intenta reponerse de su estado Vulnerable (VU), situación que amenaza la continuidad en la tricolor. A esta dupla de lujo la acompañaría el armadillo gigante (Priodontes maximus), de entre 18 y 32 kg, un defensa por naturaleza, cuya prometedora carrera podría verse comprometida ya que ostenta la categoría Vulnerable (VU), misma que lo pondría en alto riesgo de sufrir una lesión irremediable. Completa este cuarteto, la danta (Tapirus pinchaque), de 90 a 260 kg; actualmente en la categoría de amenaza En Peligro (EN).

Para terminar, en la intercepción del balón que protege la portería estaría el mono araña (Ateles hybridus), con un peso de entre 4 y 8 kg, gran arquero gracias a sus brazos y patas largas y a una pasmosa agilidad. Cabe recordar que en la actualidad, nuestro guardameta atraviesa un estado de amenaza de Peligro

El rival más fuerte

Desde el punto de vista táctico, el onceno colombiano de la biodiversidad no la tendría nada fácil, pues su principal rival estaría en las especies invasoras cuyas excelentes condiciones físicas les facilitan adaptación a distintas variables, circunstancias que juegan a su favor cuando intentan avanzar para neutralizar al local y obtener resultados; es destacable y preocupante el buen rendimiento que muestran en canchas marinocosteras, cuerpos de agua dulce, ecosistemas transformados, páramos y otros.

El equipo reúne peligrosos talentos como el caracol gigante (Achatina fulica), el camarón jumbo (Penaeus monodon), el hipopótamo (Hippopotamus amphibius) y el capuchino de cabeza negra (Lonchura malacca) en el mediocampo; los peces león (Pterois volitans), tilapia negra (Oreochromis niloticus), carpa (Cyprinus carpio) y trucha arcoíris (Oncorhynchus mykiss) en la posición defensiva; la hormiga loca (Paratrechina fulva) y la rata de alcantarilla (Rattus norvegicu) en la delantera; el gecko (Hemidactylus frenatus) en la portería; y la agresiva y experimentada rana toro (Lithobates catesbeianaen la dirección técnica.

La estrategia de este equipo en el campo de juego sería la 4-4-2: 4 defensas, 4 centrocampistas (alineados 2 en el centro y 2 en los laterales) y 2 delanteros. Estas posiciones les permiten ocupar de manera más racional y voraz el campo de juego, aumentar la eficacia defensiva, un mejor reparto de cargas y establecer asociaciones por parejas para beneficio del grupo.

Así pues, a la par del campeonato mundial Rusia 2018, el Instituto Humboldt pondrá en circulación esta y más información complementaria de su “once ideal” en sus canales digitales y a través de Ilustraciones, con el estilo visual de un álbum Panini vintage, y videos de presentación, similares a los utilizados antes del inicio de un partido de fútbol, para conocer aspectos estratégicos, curiosos e incluso poco notables de nuestro combinado nacional y sus rivales, detalles que permitirán ampliar el conocimiento de la diversidad biológica y dimensionar la importancia de su cuidado como garantía de los beneficios para el sostenimiento de la vida ofrecidos por los ecosistemas. Comunicaciones Instituto Humboldt


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