Contra el Trabajo Infantil en la perspectiva del derecho a la educación

El Día Mundial contra el Trabajo Infantil en la perspectiva del derecho a la educación


Blogs Edu UNESCO GEMEn el Día Mundial contra el Trabajo Infantil (12/06), niños y jóvenes de todo el mundo todavía son utilizados como esclavos domésticos o sexuales, en la agricultura, en la minería, en la construcción etc.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), hay 168 millones de niños y jóvenes involucrados en trabajo infantil en el mundo, mientras 120 millones de ellos tienen entre cinco y 14 años de edad. Este fenómeno es uno de los desafíos más serios para que los niños vayan a – y se queden en – la escuela.

El trabajo infantil deja su marca no sólo en la infancia y juventud de millones de personas en todo el mundo, pero también deja sus huellas en la vida adulta de los individuos: un estudio de la OIT (“Child labour and education: progress, challenges and future directions”) en 12 países muestra que hay una correlación del trabajo infantil a la probabilidad de tener trabajos precarios como adulto.

Sobre todo en regiones con mucha desigualdad y pobreza, es más difícil acabar con el trabajo esclavizado infantil contemporáneo. Dentro de los países con bajos ingresos, los niños y jóvenes de familias más pobres son los más vulnerables al trabajo infantil. Son los más desfavorecidos los que tienen más probabilidades de empezar a trabajar con una edad temprana, a menudo por poco o ningún dinero, por no decir ilegalmente y sin protección.


trabajo infantil informe gen unesco


Según la OIT, entre 20 y 30% de los niños y jóvenes de países pobres entran en el mercado de trabajo antes de los 15 años. Esto se comprueba con un análisis del Informe de Seguimiento de la Education en el Mundo 2015, que identificó que en el 2012, 23% de los niños y jóvenes en países pobres trabajaban, comparado con un sólo 6% en países ricos.

Experiencias nacionales

Según el GMR 2015, hubo reducciones en el trabajo infantil (entre 7 y 11 años) en diversos países en el mundo, como en Ecuador y Guatemala, señalado en la figura posterior. Sin embargo, una reducción del porcentaje de niños y jóvenes que solamente trabajaban puede significar un incremento del porcentaje de niños y jóvenes que trabajan y estudian. No es la situación ideal, pero es mejor que no ir a la escuela. Todo esto afecta el aprendizaje: niños y jóvenes que trabajan y estudian, según el GMR 2015, presentan peores resultados que sus compañeros que solo se enfocan en los estudios.

También, combinar el trabajo pagado con tareas domésticas (lo que también se considera trabajo, en una perspectiva más amplia) es una doble desventaja para los niños y jóvenes. En especial sobre este aspecto, el género es importante: las chicas son responsables por la mayoría de las tareas domésticas, lo cual ocupa tiempo considerable e interfiere en la educación.


Menos niños solamente trabajan, pero muchos trabajan y van a la escuela
Porcentaje de niños de 7 a 11 años de edad por status de empleo y acceso a la escuela, países seleccionados (circa 2000 al 2010)

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Fuente: GMR 2015


En el caso de Brasil, también representado en la figura anterior, en los años 2000 hubo una disminución en los números absolutos y relativos de niños y jóvenes trabajadores. Esto coincidió con un periodo de estructuración del mercado de trabajo, un aumento del ingreso de los adultos y más acceso a educación y derechos sociales en general. Sin embargo, las Encuestas Nacionales muestran que los números del trabajo infantil vuelven a crecer en Brasil, especialmente en el campo. Datos de la “Pesquisa Nacional por Amostra de Domícilios” (PNAD) muestran que 30,6% de niños y jóvenes entre 5 y 17 años trabajaban en Brasil en el 2013, porcentaje que creció hasta 32% en el 2015.

El aumento más grande entre 2014 y 2015 coincide con el aumento del desempleo y la crisis económica en el país del 2015. Esta tendencia, junto con la evidencia de GMR, implica un desafío creciente para la educación de Brasil.

Sin embargo, Brasil también presenta un ejemplo de estrategia importante para reducir el trabajo infantil: las transferencias de ingresos condicionadas a la frecuencia escolar de los niños y jóvenes, como en el caso del “Programa Bolsa Família”, lo cual permite la quiebra del ciclo de la pobreza mientras extiende el acceso a la educación.

Por lo tanto, se concluye que para ampliar el acceso a la educación de los niños y jóvenes en el mundo, es necesaria la lucha contra el trabajo infantil, un problema grave en especial en nuestra región y en especial entre los niños y jóvenes de los hogares más vulnerables. A pesar de los avances en los últimos años, el trabajo infantil sigue siendo un problema de grandes dimensiones.


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Nota publicada en el Blog de la Educación Mundial de la UNESCO, reproducida en PCNPost con autorización


 

SOURCE: Blogs de la Educación Mundial

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